2 de julio de 2011

Hoy, tampoco viniste.

Era miércoles. Me había dirigido inmediatamente después de mis actividades a ese lugar. Había pedido como siempre un expresso. Había tomado el mismo haciendo que inconscientemente quizá me lo reservaban solo para mí. Había encendido mi pórtatil. Había revisado todos mis sitios en la red. Había respondido algunos de los mensajes que me habían llegado, y cuando me expresso hubo llegado me detenía no sólo a tomarlo, sino a esperar que súbitamente apareciera lo que mi mente deseaba en frente mío.
Pero un momento de imaginación más tarde, me daba cuenta que la realidad era otra.
Que la realidad era mi expresso se enfriaría si no lo tomaba rápido, y que pronto llegaría mi comida junto con el dueño para que le hiciera la misma pregunta que siempre le hacía, porque era miércoles después de todo.

-Aquí tienes, querida - dijo el dueño colocando un exquisito plato en frente mío. Seguramente esperando que esta ocasión si lo probase. Sonreí totalmente agradecida, había preparado mi favorito.

Quizá porque sabía que hoy realmente no era "Otro miércoles"

- ¿Has tenido un buen día, pequeña? - preguntó al instante.

-Algo más cansado de lo normal supongo.- contesté sin poder evitar decir entre líneas la verdad.

-Deberías comer algo e ir a casa, pequeña. - me dijo insistente con preocupada voz. Alguien que en extrañas circunstancias simplemente sabía quizá lo que realmente necesitaba. Alguien que me acogió totalmente derrumbada, pues el entendía mi dolor.

-¿Ha venido? - pregunté por ti sin poder contenerme más.

-Ya son 4 años ¿eh?... Creo que... - empezó a balbucear.

-Te hice una pregunta, Demetri. ¿Ha venido? - dijo expresión gélida en busca de la respuesta.

-No - contestó cortante, pero con deje triste.

-Quiero fresas para el postre - pedí ya sin más obtenida mi respuesta, regresando a mi rostro mi habitual sonrisa.

-Por supuesto. - dijo Demetri también sonriendo pero melancólico. Los dos sabíamos que esa era la única pregunta que le obligaría a responder siempre.

Así aparté mi portátil, para tomar mis alimentos. De seguro él los hizo exclusivamente para que los comiera, pronto vendrían mis fresas estoy segura. Pronto también vendrían los demás chicos del lugar a saludarme, para finalmente que Demetri se siente enfrente mío y conversar de nuestra semanas. Para que finalmente me repita lo que cada semana hace.

-"Deberías empezar a olvidar"

-"No, mi promesa no será rota"

Pues así era, aunque te hubieras ido. Aunque quizá todo haya terminado para ti. Mi promesa no se romperá.

Te seguiré esperando


Al menos tengo tu odio tengo tu rencor,- Txus

Aururu

2 comentarios:

  1. Yase Gracias por el comentario, y por la correción. Abrazos.

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Atrévete a delirar junto a mí~