4 de febrero de 2011

Arboleda~

Cuando vi aquel árbol lo primero que noté fueron los corazones dibujados, esos corazones del supuesto inquebrantable juramento de "amor eterno". 
-Mira- te dije tocando uno de aquellos corazones grabados en el árbol.
No mencionaste nada sólo sonreíste. Pedí que te sentaras, apoyadx en el árbol, lo hiciste de inmediato, yo me apoyé al instante en ti.
-Me parece de lo más vomitivo esos corazones - hablé de nuevo.
-Lo sé - repusiste con una sonrisa a medias que pude notar por el rabillo del ojo. Sabía que te gustaría hacer algo de eso, lo sabía. 
-¿No te gustaría que....? -colocaste un dedo encima de mis labios.
-Mi amor - repusiste con calma - claro que me gustaría..., no sé...., emh,  tener mi nombre y el tuyo grabado así para siempre, pero...
-¿Pero...? - repetí sintiendo tu aliento más cercano.
-Algo más nos unirá.
-¿Incluso aunque esto termine?
-Por supuesto, incluso si esta relación termina ya estamos enlazadxs.... - acariciaste mi rostro, quería detenerte la gente nos miraba, pero sinceramente en ese momento no me importaba. - ¿Tú no siempre me lo repites? Que el amor siempre nos mantendrá enlazadxs.

Me di cuenta que así era, que siempre te decía eso. Que a pesar de que sabía que terminaría, algo siempre de alguna manera nos enlazaría pues por algo nos habíamos cruzado. 
-Tienes razón - sonreí - Mucha razón.

Como si el hilo rojo del destino pudiera realmente existir.

"La única fuga posible es la memoria" - Martha Pereira.,

Aururu

1 de febrero de 2011

Ustedes los cantos~


"Nadie nos pertenece, salvo en el recuerdo" - John Updike


Aururu

Alguien~

-Ponle a la puerta seguro.
-Sospecharán.
-Que sospechen, me da igual, porque para entonces ya te poseeré.



¿Cómo no era posible que con tan directas palabras no me convencieras? Aún recuerdo la puritana figura que tenía de ti. La castidad personificada, era mi pensamiento inmediato al verte y me castigaba al osar imaginarme contigo en las más deliciosas situaciones. 
Incluso a veces me reprendo a mí mismx por haberte enseñado a eliminar tu inhibición, como si yo te hubiera depravado de una forma delicada, tan despacio que tu mente no tuvo verdadero tiempo para percibirlo. 
Mas en el fondo me atrevo a creer que siempre fuiste tan pervertidx. 


Y me encanta.


"Necesito respirar tranquilamente, necesito tu calor, tu aroma, un beso tuyo...",

Aururu